la Policía Local refuerza este fin de semana los controles de alcoholemia y drogas

El Ayuntamiento de Punta Umbría, a través de la Policía Local del municipio, refuerza este fin de semana los controles de alcoholemia y drogas tras adherirse a la campaña lanzada por la Dirección General de Tráfico, DGT, con el objetivo de reforzar la seguridad vial y prevenir el consumo de alcohol y otras sustancias al volante. Además, mañana sábado intensificará especialmente el control de la velocidad de los vehículos que circulen por el municipio.

El dispositivo de alcohol y drogas comenzará a operar en la noche de hoy viernes, 17 de julio, y permitirá aumentar los controles en distintos puntos del municipio. Se mantendrá hasta el domingo, día 19.

El concejal delegado de Seguridad Ciudadana, José Antonio González, ha subrayado que van a “reforzar la vigilancia y la prevención, enviando un mensaje claro: al volante, tolerancia cero con el alcohol y las drogas”. No obstante, el alcohol es el segundo factor concurrente más habitual en los siniestros de tráfico.

Desde la Jefatura de la Policía Local de Punta Umbría se recuerda la importancia de la responsabilidad al volante y se insiste en que este tipo de medidas tienen como principal objetivo evitar accidentes y garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía.

Con esta iniciativa, “continuamos reforzando nuestro compromiso con la seguridad ciudadana y la prevención como herramientas clave para proteger a la población”, ha concluido José Antonio González.

Por otra parte, mañana sábado habrá controles de velocidad en las vías urbanas puntaumbrieñas. La relación entre velocidad y riesgo de siniestralidad se puede confirmar con datos: el conductor dispone de menos tiempo para reaccionar ante un imprevisto, la distancia de frenado se amplía y el campo visual se estrecha. De hecho, el Observatorio Europeo de Seguridad Vial estima que un aumento de la velocidad en 10 km/h duplica la probabilidad de sufrir un siniestro mortal, mientras que una disminución de tan solo 1 km/h podría evitar más de 2.200 fallecidos al año en Europa, según el estudio del Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte (ETSC).