La Junta respalda adaptar las cuotas pesqueras a cada flota y reclama financiación “acorde” para el sector andaluz

La Junta de Andalucía ha mostrado su respaldo a las peticiones planteadas por el Parlamento Europeo para revisar la Política Pesquera Común, entre ellas adaptar la distribución de las cuotas a las características de cada tipo de flota y equiparar las exigencias de los productos importados a las que soportan los productores europeos, al tiempo que ha reclamado una financiación “acorde a las necesidades del sector” que permita mejorar su competitividad.

De esta manera, la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural ha trasladado a Europa Press que el Gobierno andaluz está “de acuerdo” con las demandas formuladas por la Eurocámara y han incidido en la necesidad de que cualquier revisión de la política comunitaria vaya acompañada de recursos suficientes para el sector pesquero.

En este sentido, desde la Junta han señalado que Andalucía cuenta con una flota de más de 1.400 embarcaciones, por lo que han defendido que las medidas que se adopten tengan en cuenta las necesidades de un sector que afronta retos ligados a su competitividad, modernización y sostenibilidad.

En concreto, según datos oficiales de la Administración Autonómica consultados por Europa Press, la flota pesquera andaluza cuenta con 1.407 buques, de los que 740 faenan en el caladero del Golfo de Cádiz y 637 en el Mediterráneo, además de ocho embarcaciones que trabajan en aguas portuguesas y 22 buques congeladores que operan en aguas internacionales y de terceros países.

De esta manera, la posición del Ejecutivo andaluz llega después de que el Parlamento Europeo ha reclamado este jueves una revisión de la Política Pesquera Común para adaptar sus reglas a las distintas características de la flota europea, incluida la artesanal, y dar mayor peso a factores económicos y sociales en la gestión del sector, al tiempo que ha pedido condiciones equivalentes para los productos importados, que representan el 80% de los consumidos en la Unión Europea.

En una resolución aprobada con 476 votos a favor, 92 en contra y 44 abstenciones, la Eurocámara plantea que los Estados miembro tengan en cuenta las características de los distintos segmentos de embarcaciones a la hora de distribuir las posibilidades de captura y no se limiten a criterios medioambientales o al historial de actividad.

Los parlamentarios abogan además por incentivar el uso de artes más selectivas y técnicas que reduzcan el consumo energético o el impacto sobre los hábitats, dentro de una aplicación de la política pesquera que, a su juicio, debe atender de forma equilibrada a sus tres dimensiones de sostenibilidad.

En paralelo, el pleno ha pedido avanzar hacia una mayor reciprocidad con los productos procedentes de terceros países mediante la introducción de “medidas espejo” en los acuerdos comerciales de la UE, con el objetivo de evitar que los operadores comunitarios compitan con mercancías sometidas a requisitos diferentes.

La resolución reclama igualmente reforzar la información al consumidor ante las diferencias existentes entre las normas de etiquetado europeas y las aplicadas fuera del bloque, distinguiendo de forma clara entre alimentos salvajes y de acuicultura, así como entre aquellos de origen marino y las alternativas vegetales.

En este sentido, los eurodiputados plantean prohibir que se utilice la denominación comercial de una especie acuática en artículos que no contengan ningún rastro de ella e incluir, cuando sea posible, datos nutricionales como el contenido en Omega-3.