Punta Umbría recibe un traje de el Litri para confeccionar su nuevo Simpecado

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La Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte ha hecho entrega a la Hermandad del Rocío de Punta Umbría de un traje de luces perteneciente a Miguel Báez Spínola ‘Litri’, procedente de la colección que el propio diestro donó a la corporación almonteña en el año 2010.

La entrega se ha realizado con motivo del 60 aniversario de la filial puntaumbrieña y permitirá hacer realidad el proyecto de confección de un nuevo Simpecado, enlazando directamente con los propios orígenes de la Hermandad de Punta Umbría.

Un traje de luces de la colección donada por Litri en 2010
La prenda entregada forma parte del conjunto de trajes de luces que Miguel Báez Spínola ‘Litri’ confió a la Hermandad Matriz hace ya dieciséis años y que desde entonces permanece custodiado en su sede social.

La cesión a Punta Umbría se ha llevado a cabo de acuerdo con el propio torero y con una finalidad muy concreta: contribuir al nuevo Simpecado con el que la filial onubense quiere celebrar seis décadas de historia rociera. La decisión tiene además un evidente carácter simbólico porque recupera una tradición familiar iniciada por la generación anterior de los Litri.

El primer Simpecado también estuvo unido a la familia Litri
La historia se remonta a 1966, año en el que nació la Hermandad del Rocío de Punta Umbría.

Entonces fue Miguel Báez Espuny ‘Litri’, padre de Miguel Báez Spínola, quien donó uno de sus trajes de luces para que pudiera confeccionarse el primer Simpecado de la nueva corporación. Seis décadas después, otro traje perteneciente a la misma familia volverá a formar parte de un proyecto devocional destinado a representar a la Hermandad en sus cultos y peregrinaciones. La donación establece así un vínculo entre dos generaciones de la dinastía Litri y dos momentos fundamentales de la historia de la filial.

El nuevo Simpecado conmemorará el 60 aniversario
La Hermandad del Rocío de Punta Umbría afronta en este periodo una efeméride especialmente significativa: sus 60 años de historia.

Dentro de las iniciativas planteadas para celebrar ese aniversario se encuentra la realización de un nuevo Simpecado, pieza que ocupa un lugar central dentro de cualquier hermandad rociera como representación mariana de la corporación.

El traje entregado por la Matriz servirá ahora como elemento fundamental para desarrollar este proyecto, manteniendo al mismo tiempo la memoria del primer Simpecado confeccionado en los años sesenta.

Una entrega después de la Sabatina
El acto de entrega se ha celebrado después de la Sabatina mensual en honor de Nuestra Madre, reforzando el carácter religioso de una donación que trasciende su valor material. Representantes de ambas corporaciones han compartido este momento en la Casa Hermandad de la Matriz, donde se custodia habitualmente la colección entregada en su día por Miguel Báez Spínola. La Hermandad almonteña ha presentado el gesto como una manera de acompañar a su filial en una efeméride que devuelve la mirada a sus propios orígenes.

Fe, tradición y memoria rociera
La relación entre la familia Litri y la Hermandad de Punta Umbría queda así reforzada sesenta años después de aquella primera aportación de Miguel Báez Espuny. Si el traje de luces del padre ayudó a dar forma al primer Simpecado de la filial en 1966, una prenda del hijo permitirá ahora continuar esa misma historia con una nueva insignia.

La donación une de este modo tauromaquia, tradición rociera y memoria familiar dentro de una iniciativa que busca perpetuar la devoción a la Virgen del Rocío, Patrona de Almonte. El futuro Simpecado se convertirá así no solo en una pieza conmemorativa del 60 aniversario, sino también en el reflejo de una historia compartida durante seis décadas entre la Hermandad de Punta Umbría, la Matriz de Almonte y dos generaciones de la familia Litri.