El Gobierno y el sector pesquero pactan flexibilizar la aplicación de la norma de control

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el sector pesquero han acordado flexibilizar el reglamento de control de la pesca para facilitar su aplicación y asegurar un cumplimiento “eficaz y compatible” con la operatividad de la flota.

Responsables del ministerio se han reunido este lunes con la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores y la patronal de los armadores Cepesca para analizar las dificultades planteadas por el sector en la aplicación de determinadas disposiciones del Reglamento 2023/2024, que entró en vigor el 10 de enero y que ha causado protestas y paros en los puertos.

Según han informado en un comunicado conjunto al término de la reunión, y ha recogido EFE, las flexibilizaciones se refieren principalmente a la exigencia de la anotación de capturas y de la notificación previa.

Así, la Secretaria General de Pesca adoptará una resolución para establecer que los errores u omisiones en la estimación de las cantidades en el diario de a bordo para especies con capturas inferiores a 50 kilos no constituyan una infracción.

En cuanto a la anotación de capturas por operación de pesca, el acuerdo ha concluido que se entenderá cumplida cuando se facilite al menos una vez al día, antes de la entrada a puerto o en el lugar del desembarque.

El sector también ha conseguido modificar la notificación previa de las cuatro horas; de este modo no será necesario avisar con 4 horas de antelación, para evitar esperas innecesarias.
La costa de Huelva vivió este lunes una jornada marcada por la protesta del sector pesquero ante la entrada en vigor del nuevo Reglamento Europeo de Control de la Pesca (UE 2023/2842), una normativa que armadores y tripulaciones consideran inasumible para la flota artesanal y de bajura y que, según advierten, amenaza con acelerar el amarre definitivo de numerosos barcos.

En Isla Cristina, el puerto pesquero —uno de los más importantes de Andalucía— fue el principal epicentro de la movilización en la provincia. Desde primera hora de la tarde, armadores y marineros se concentraron en el muelle con sus embarcaciones amarradas para expresar su rechazo a un reglamento que, denuncian, no se adapta a la realidad diaria del trabajo en la mar. La obligación de comunicar la entrada en puerto con cuatro horas de antelación y de declarar con exactitud el peso de las capturas desde el primer kilo centró buena parte de las críticas.

En Punta Umbría, por su parte, quedaron suspendidas tanto la parada simbólica prevista a mediodía en el Ayuntamiento como la concentración anunciada por la tarde en el puerto pesquero. La desconvocatoria respondió al luto oficial decretado en toda España tras el trágico accidente ferroviario ocurrido el domingo en Adamuz (Córdoba). El Consistorio puntaumbrieño había anunciado previamente su apoyo institucional al sector, pero optó por cancelar cualquier acto público en señal de respeto y solidaridad con las víctimas y sus familias.

El origen de estas protestas se sitúa en la convocatoria realizada el pasado viernes por la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (FACOPE), que anunció una huelga nacional de las flotas de bajura y costera. Su presidente, Manuel Fernández Belmonte, ya había advertido de que la normativa obliga a los pescadores a “salir a la mar a buscar multas, no pescado”, al no distinguir entre flota industrial y artesanal y extender progresivamente el control electrónico a embarcaciones cada vez más pequeñas.

La jornada dejó patente la profunda preocupación del sector pesquero en la provincia de Huelva, que reclama flexibilidad, diálogo y una adaptación real de la normativa europea a las particularidades de la pesca artesanal y de bajura, una actividad clave para el tejido económico, social y cultural de la costa onubense.