La flota andaluza del Golfo de Cádiz tacha de “desastre” la cuota de pesca de cigala para este año 2026. Una situación completamente distinta a la del boquerón, que aumenta hasta un 55% respecto a 2025.
Según las resoluciones publicadas el jueves en el Boletín Oficial del Estado y las explicaciones ofrecidas en un comunicado por el Ministerio, el reparto nacional de captura de cigala parte de una reducción considerable, del 23,33%, al pasar de 60 a 46 toneladas. La pérdida para los barcos del Golfo de Cádiz es mayor, de más del 50%: de 32 a 15 toneladas. Llama la atención que a pesar de las restricciones de pesca en algunas subzonas, los pescadores del Cantábrico disfrutarán de un aumento de cuota de un 24%..
Los barcos de Huelva y Cádiz se verán beneficiados de la subida de la cuota de boquerón en un 55%, lo que se traduce en 3.890 toneladas, para llegar a las 10.938. En concreto, a partir de este domingo 1 de febrero la flota de cerco podrá retomar la actividad con esta especie.
Las resoluciones detallan las asignaciones de otras especiales, como la merluza, el jurel, el gallo o el rape, que se reconocen como “parte esencial de la tradición culinaria española y de la oferta gastronómica que identifica a España a nivel internacional”, apunta el Ministerio en su comunicado. Las 10.982 toneladas de merluza aportan “estabilidad” a la flota del Cantábrico y Noroeste, del Golfo de Cádiz y de arrastre de aguas de Portugal. También se incrementa la cuota de gallo, mientras que se mantiene el cupo de captura de rape, “considerada suficiente para cubrir las necesidades de la flota española durante toda la campaña”.
Entre todas las cantidades establecidas para las distintas poblaciones de peces, la Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores se detiene en las dos que más afectación tiene para los barcos andaluces, en este caso, del Golfo de Cádiz, como son la cigala y el boquerón.
“El Ministerio lo que hace ahora es publicar las cuotas que se fueron conociendo en diciembre”, precisa Manuel Fernández Belmonte, presidente de la entidad. En este tiempo, el sector ha podido analizar las consecuencias que estas asignaciones tienen para el sector. Especial preocupación muestran sobre la pesca de cigala, porque la decisión “es un desastre”. “reducen cuota y la dejan en un 50%” para ellos es inaceptable el daño que nos hace al sector del arrastre”, critica.
Por el contrario, la federación reconoce la satisfacción por el aumento de la atribución para capturar boquerón, “del 63%”, apunta. Se trata de una demanda de la flota. El sector entendía que la mejora de stock elevada que habían detectado debía reflejarse en los estudios científicos que sirven para regular las pesquerías y que, sin embargo, no han plasmado la situación actual al 100%. “Si hubieran atendido a la realidad, todavía la cuota sería mucho mayor”. Aún así, califica la subida de “importante e interesante” para el sector del cerco del Golfo de Cádiz.

