Punta Umbría contará este verano seguro con siete chiringuitos desmontables autorizados en sus playas después de que la Delegación de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía haya dado luz verde a la mayoría de las ubicaciones planteadas en el Plan de Playas 2026 pero haya rechazado provisionalmente otras dos por motivos ambientales y de normativa de la Dirección General de Costas.
En concreto, los establecimientos que tienen garantizada su apertura entre los meses de junio y septiembre son El Mosquito, Camarón Beach, Playa del Este, Nómada, Alma Beach, Cielo (en El Portil) y un nuevo chiringuito que se ubicará entre Playa del Este y Alma Beach, en la zona de la antigua playa canina. Todos ellos forman parte del proceso de adjudicación impulsado por el Ayuntamiento tras la licitación de nueve negocios de carácter temporal.
Sin embargo, y como ha podido conocer Huelva24, la propuesta de aprobación provisional del Plan de Playas 2026 ha dejado fuera otras dos ubicaciones importantes. Por un lado, el chiringuito previsto en el entorno donde se encontraba el Natural Beach (junto a los hoteles Barceló) ha sido descartado al estar afectado por el Plan de Ordenación del Paraje Natural de Los Enebrales, lo que impide su instalación en esa zona protegida.
Por otro, el establecimiento proyectado en la playa de La Bota y cerca de El Portil, en el lugar del conocido Costa Recife -El Portugués-, ha sido rechazado por no cumplir la distancia mínima exigida por la Ley de Costas respecto a la línea de pleamar, debido a la pérdida de superficie de arena registrada en ese tramo del litoral.
Estas dos negativas condicionan el resultado final de una licitación que inicialmente contemplaba nueve chiringuitos. El pliego de condiciones establecía que la adjudicación quedaba supeditada a la aprobación de las ubicaciones por parte de Medio Ambiente, por lo que la exclusión de estos puntos deja, por el momento, el número de establecimientos en siete.
No obstante, el Ayuntamiento de Punta Umbría ha presentado alegaciones dentro del plazo habilitado tras la aprobación provisional del plan, con el objetivo de revertir ambas decisiones. Será la Delegación de Medio Ambiente la que resuelva estos recursos en las próximas semanas con la aprobación definitiva. En caso de que no prosperen, el municipio se quedaría este verano con solo siete chiringuitos desmontables, en lugar de los nueve inicialmente previstos.
Fuentes consultadas señalan que, de mantenerse el rechazo, no sería posible ni reubicar ni volver a licitar estos dos establecimientos de cara a la presente temporada, ya que el Plan de Playas se aprueba con carácter anual y no admite modificaciones fuera de este procedimiento. Las alternativas quedarían, por tanto, aplazadas a ejercicios futuros.
El veterano hostelero Manuel da Silva inició el pasado mes de octubre por cuenta propia la demolición de su establecimiento en la playa natural de Punta Umbría, antes de recibir la orden oficial de Costas, abriendo la puerta a que otros empresarios en situación similar optaran por seguir paulatinamente el mismo camino.
Da Silva, con una sentencia firme en contra y sin concesión vigente para ocupar dominio público marítimo-terrestre, explicó que prefirió asumir el coste de desmontar el chiringuito con sus propios medios antes que enfrentarse a una sanción mayor, pues la Administración le había informado de que, de personarse allí con las máquinas para ejecutar la demolición, tendría que afrontar un pago de 30.000 euros.
Presentación de 20 proyectos
El proceso de regularización impulsado por el Consistorio ha estado marcado por una notable expectación. El Ayuntamiento recibió alrededor de 20 proyectos para optar a la gestión de estos negocios, muchos de ellos históricos en la oferta hostelera a pie de playa. La iniciativa responde a la necesidad de ordenar la situación administrativa de estos establecimientos, algo que incluso llevó a sentarse hace unos meses en el banquillo al actual alcalde de Punta Umbría, José Carlos Hernández Cansino, y a su antecesora en el cargo, Aurora Águedo.
En cuanto a las condiciones de explotación, los chiringuitos adjudicados tendrán un periodo inicial de cuatro años y deberán desmontarse obligatoriamente al término de cada temporada estival, conforme a la normativa estatal de Costas. Estas instalaciones tendrán una superficie máxima de 70 metros cuadrados, distribuidos en un módulo cerrado de 20 metros y una zona de terraza de hasta 50 metros cuadrados.
Así, Punta Umbría encara la temporada de verano con buena parte de su oferta de chiringuitos garantizada, pero pendiente aún de una resolución definitiva que determinará si puede recuperar la totalidad de los establecimientos previstos o si, por el contrario, deberá conformarse con siete enclaves hosteleros en su litoral. Natural Beach y El Portugués se mantienen, por lo tanto, a la espera de una resolución que se conocerá en las próximas semanas.

